Los que estamos conectados…

Ayer mismo tuvimos el enooorme placer de desvirtualizar a unos contactos que tenemos en redes sociales. Gente de verdad estupenda.

¿Fue la culminación de la relación? ¿Después de ese encuentro en persona sufrimos algún cambio excepcional en la que ya manteníamos? ¿Es la relación más real ahora que hace dos días? Pues no. En realidad, fue en las redes sociales donde descubrimos que ellos nos gustaban y donde la relación empezó, antes de conseguir encontrar el momento propicio para quedar y poder sentarnos en persona a hablar de forma distinta, a pesar de nuestras liadas agendas.

 

Muchos dicen que la tecnología nos distancia. Y no es que no esté de acuerdo, es que estoy totalmente en contra y este vídeo que os he puesto me parece antisocial. Porque de verdad creo que es una idea manipuladora que anima a la auténtica desconexión, que siempre hemos estado padeciendo. Desconexión del mundo, de las ideas ajenas, de la elección de la información y del acceso al conocimiento. Apagamos el televisor y doblamos el periódico precisamente para abrirnos a la auténtica comunicación humana que supone internet. Nunca hemos sido más sociales ni sociables.

Nos quejamos de la pasividad que demostramos ante las injusticias, pero eso es sólo el fruto de la falta de sociabilidad, que se ha sembrado durante generaciones. La asignatura de “educación para la empatía” sigue sin llegar. Pero los que estamos conectados, ya la estamos aprendiendo.

Hemos crecido bajo unas normas demasiado severas. Aprenderás lo que YO quiera que aprendas, conocerás lo que YO quiera que conozcas, creerás que la única forma que hay de hacer las cosas, es la que YO te enseñe y descubrirás el mundo en la medida en la que YO te lo muestre.

Hemos empezado a revelarnos contra ese YO y lo estamos cambiando por un NOSOTROS. Aprendemos los unos de los otros, nos comunicamos más y con más personas, buscamos, intercambiamos, sentimos…

No fueron ni nuestros políticos, ni nuestros padres, ni los medios de comunicación, ni maestros, los que nos han facilitado el medio para volver a ser una RED de personas. Lo ha hecho la tecnología.

Porque a ese banco que sale en el vídeo, me parece a mi que le falta una pata. Una verdad más espesa, menos idílica.  ¿Me vais a decir que un desconocido se os acerca en un parque y que lo primero que hacéis no es vigilar el bolso?

¿Qué nos impide acercarnos a alguien en la calle y ponernos a hablar? ¿un smartphone? ¿Y qué pasa con la falta de tiempo, el temor a ser malinterpretados o la consigna de protegernos del peligro que supone el encuentro con un extraño? Para todas esas trabas tan arraigadas y tan obviadas en el vídeo, las redes sociales suponen un “puente” excelente para un “conocimiento previo” que facilitará el momento del encuentro real.

Aún así, el otro día, le acabé mangando un mechero a Ana Santos sin darme cuenta, por lo que al final, ni un banco ni las redes sociales, pueden garantizar que no te vayas a encontrar con una choriza de mecheros… (Ana!! te lo devolveré!!)

En el vídeo que os enseño ahora, (y que por cierto, conocí porque un “completo extraño” quiso compartirlo conmigo), el protagonista no es un modelazo, ni los escenarios son imaginarios. Los demás personajes, no son actores de “videoclip” con un guión gesticular programado, edulcorado y manipulador. Son personas de verdad, que se relacionan de verdad, creando un entorno a través de la tecnología. Un entorno que no es para nada tan frío, como nos lo quieren vender, mediante ese tipo de mensajes pre-apocalípticos donde nos tachan de semi-zombies y de los que estoy tan súmamente harta.

Para los que estamos conectados, el futuro siempre nos conducirá a conocernos y a hacer cosas que sólo podíamos haber imaginado “juntos”.

Para una persona que por el motivo que sea, no puede acceder a la información más allá de una habitación, un pueblo, una ciudad o una religión o política extremista, las imágenes desde un ordenador no son como las de la televisión. Para los que estamos conectados, existe una interactuación constante, una conversación y una oportunidad de elección. Hay personas detrás que “están contigo” para enseñarte lo que hay más allá de tus límites geográficos o culturales.

En mi opinión, aquellos que no son capaces de conversar con otros, si se los encuentran en un banco, tampoco serán capaces de hacer mucho más en las redes sociales. Los que estamos de verdad conectados, no vemos tecnología, vemos personas.

Y a diferencia de los personajes del primer vídeo, podéis contactar con John a través de las redes sociales. O bien podéis desconectaros, y esperar sentados en algún banco de la calle, a que aparezca alguien con quien mantener una “relación real”.

Que tengáis suerte!

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4 thoughts on “Los que estamos conectados…

  1. Muy buenas reflexiones, qué nos pasará a nosotras en ese momento “conocernos” en el 1.o? Muero de curiosidad.

    Yo sin internet no sería nada, o al menos nada de lo que soy y quería ser y muchas de las cosas que he logrado y conseguido (tanto profesional como personalmente) las he conseguido por estar conectada. Mola.

  2. Muy buenas reflexiones. Con tu permiso me voy a valer de ellas para intentar convencer a mi hermana de que todos esto de las nuevas tecnologías no es el fin del mundo ni va a terminar con la humanidad, que de eso ya nos encargamos nosotr@s solit@s.

    Por cierto, ya vi que os lo pasasteis estupendamente el sábado! Un poco de envidia ya distéis ;-)

    • Tienes que pasarme tu ID en alguna red. Así “vestida” no te reconozco! jajaja
      Por cierto, suerte con tu hermana. Ya me contarás jajaja parece una buena historia ;D

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