1000 Amigos

 

“El que tiene un amigo, tiene un tesoro. El que tiene 2.000 amigos, tiene un perfil en facebook”.
(Juan Boronat)

Amigos, ciberamigos, followers y muchos clichés acerca de gente obesa y solitaria que escribe desde cuartos oscuros… El concepto de amistad, ya estaba bastante devaluado antes de la llegada de las redes sociales. No sé en qué momento de la historia, la amistad (del latín “amicus” que deriva de “amore”), dejó de ser entendida como la manifestación de un sentimiento, para convertirse en un grado de estatus y un marcador de nivel de inclusión social.

Supongo que fue en el momento en que la primera madre controladora y super protectora, decidió incidir en la vida y en la seguridad de sus hijos a través de las “influencias” que suponían sus amigos. “No quiero que juegues con”, “No hables con extraños”… Los niños protestan, pero al final y como siempre, absorben el concepto y lo transmiten a las siguientes generaciones. A los niños no se les enseña a conocer sus sentimientos, sólo a condicionarlos. Y he aquí que esos niños emocionalmente incompetentes y afectivamente estériles, dan como resultado adultos insatisfechos y en permanente conflicto, que además plantean una paradoja. Son personas que se sienten solas y desarraigadas en un mundo superpoblado e hiperconectado…

Antes de las redes sociales, ya costaba distinguir entre “amigos”, “compañeros”, “conocidos” y “afines”. No son las redes sociales las que han generado un falso y aberrante concepto de la amistad. Ellas como siempre, se han limitado a amplificar el eco de un comportamiento que ya andaba muy arraigado.

Sigamos con lo obvio:

Los amigos son aquellas personas a las que quieres. Punto. Son relaciones afectivas marcadas por el cariño (valga la redundancia) y con pasaporte para acceder a tu intimidad a través de la confianza depositada en ellos.

Los compañeros son aquellos con los que compartes relaciones más o menos efectivas, productivas y satisfactorias bajo un marco común (compañeros de lo que sea, de juergas o de trabajo).

Los conocidos son eso. Personas próximas a ti, que conoces y con las que te relacionas en algún aspecto. No es amor (amistad), ni es compañerismo (no hay una acción objetiva) pero es agradable encontrártelos y compartir tiempo con ellos. Suelen ser amigos y compañeros de otros.

Los afines, (y aquí es donde podríamos englobar a las personas con las que tratamos en las redes y al panadero de la esquina), son relaciones basadas en un ínfimo punto común. Compartir información en twitter o el abastecimiento de magdalenas. Dependiendo del nivel de comunicación, puedes llegar incluso a empatizar con aquellas cosas que les ocurran, pero la relación es pequeña y vive dentro de un contexto simple. Simpatizar no significa amar, no implica un objetivo común y no precisa conocimiento de la persona ni de su esfera vital. Sales de la tienda o apagas el ordenador, sin plantearte siquiera que podrían no estar allí cuando vuelvas, aunque puedas anticipar que lamentarías que eso ocurriera, por que te gusta mantener el CONTACTO con esa persona y disfrutas de lo que su CONVERSACIÓN te APORTA.

En cuanto a las redes sociales y ordenadores. Son máquinas y sistemas de comunicación que facilitan las relaciones del tipo que sean. El sentimiento es tuyo, y el expresarlo a través de una máquina no le quita validez.

Así que estoy de acuerdo con Pío Baroja cuando decía:

“Sólo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez”.

Pero sólo en el punto en que se ha de ser muy estúpido para pensar que todo aquel con el que te relacionas es tu amigo y para olvidar que los seres humanos somos capaces de relacionarnos de formas muy distintas con todo tipo de personas en planos diferentes, movidos por intereses muy variados o incluso de forma totalmente desinteresada y por el mero placer de comunicarnos con nuestros congéneres. Sí, la comunicación… esa cosa que distingue a nuestra especie más que cualquier otra.

Esta mañana me he dado cuenta de tengo más de mil followers en twitter y me siento agradecida. No os amo, a la mayoría no os conozco y sólo con unos pocos comparto algún tipo de proyecto, pero el agradecimiento por todo lo que me aportáis y la simpatía hacia vosotros, es muy real. De verdad, lamentaría muchísimo no poder contar con vuestra presencia y conversación :)

Llévatelo

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2 thoughts on “1000 Amigos

  1. Ainsss esto es para imprimirlo y pasarlo por los institutos jeje, ahora en serio, hay que saber diferenciar las cosas y llamar a cada uno por su nombre, al menos yo espero ser una “colega” para ti jaja

    Enhorabuena y aquí estaremos los que somos y seguro que alguno más se apunta ;)

    • Más que colegas, (y hay mucha simpatía, espero que salte a la vista ;D) estarías en mi grupo de “afines”. Nos une el mundo Patatil en el punto en el que tú lo creas y yo soy fan. Me aportas ideas, información y conversación… Oye, cuando vuelva a conectarme mañana estarás ¿verdad? O_O Prométemelo!!! PROMÉTEMELO!!! ;D

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